viernes, 23 de septiembre de 2011

Tras EL vestido

El miércoles por la noche, asistí a la Open Night de Movistar y H&M en Bilbao. La verdad, me sorprendió. 

No había una cantidad de gente excesiva, lo que te permitía moverte por la tienda con tranquilidad. La organización era increíble. Tras mostrar el codigo bidi, te colocaban una pulsera identificativa de tela de Movistar y--- ¡podías pasar! A la entrada, ofrecian una shopping bag para mejorar la comodidad, que a la salida cambiaban por una bolsa grande de charol negra en la que podía leerse "Open Night".

 Los canapés se paseaban continuamente en bandejas sujetadas por camareros, pero parece ser que los manjares no tuvieron demasiado éxito, todo llevaba fuet y éste era demasiado fuerte y restaba sabor al resto de ingredientes. Creo que un par de puestos con bebidas en la planta de arriba: zumos, refrescos... Y sin colas. Además, varios camareros se paseaban por todo el local recogiendo los vasos para facilitar la taréa. Unos cuantos personal shopper repartidos por la tienda pero parece que sin mucho que hacer... Un dj en la planta baja junto a los complementos amenizaba el ambiente. 

Yo me paseé por la tienda con tranquilidad pero a la vez, con ideas claras: no perder tiempo en mirar cosas que no me gustaran del todo e ir directamente a por las que más llamaran mi atención. 

Lo que primero ataqué fueron los complementos: dos horquillas en forma de lazo de color naranja-tierra y un pintauñas burdeos. 

Después llegué AL VESTIDO, que tenía ya mirado de la web y tiendas de otras ciudades. Había varias tallas de cada color así que pude elegir: blanco/crema. Lo fuí paseando por la tienda junto con un top de un color indefinido entre marrón, tierra y vino mientras que miraba otras cosas. Una chica rubia me preguntó por la ubicación del vestido en la tienda, se la indiqué. Posteriormente, me dirigí al probador de la planta baja y la chica andaba desorientada buscando el vestido. Señalé con el dedo pero ¡oh! ¿cómo podían haber desaparecido todos? Entré al probador, mientras que otras chicas estaban pendientes de si dejaba EL VESTIDO. Me probé el top y quedaba mucho mejor de lo que parecía al verlo y luego el vestido...fue un flechazo. No tan ajustado como los vestidos venda pero tampoco suelto del todo, perfecto. 


Feliz con mis hallazgos fui a tomar algo y a dar un último paseo, después a la caja y salir de la tienda. 


En conclusión, muy buena organización y trato. Me alegro de por fin haber podido acudir, aunque haya sido sin la acreditación de blogger que el año pasado si tenía preparada pero en fin, una gran experiencia aún así. 

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